miércoles 11 de junio de 2008

Para comenzar...

Puede que tenga lógica pensar que la creación de "marketineando" obedeciera a una desición ampliamente meditada, pero no ha sido así. Al menos, hasta esta mañana, nunca se me ocurrió que podría darle un "espacio físico" a algo que ya ocupaba un enorme espacio psicológico, emocional y racional en mi vida cotidiana: pensar en marketing. Reflexionar día a día sobre los productos y sus marcas se ha convertido en un acto reflejo. Rozando en lo obsesivo, paso horas dilucidando qué hay detrás de un mensaje, qué nos dice la distribución espacial de los productos en el super, qué nos cuentan (y qué no!) las cartas del banco, por qué me lo cuentan a mi?... Y es que detrás de cada acción comercial suele haber un caro y complejo proceso de investigación, análisis, reflexión, creación y selección, absolutamente apasionante de principio a fin. Lo obsesivo, supongo, deviene del doble rol de CONSUMIDOR-analista. ANALISTA-consumidor.